Hacia una España Mejor

jueves, noviembre 22, 2007

De Cervantes a Alcaraz


Para el próximo sábado el otrora vendedor de crecepelos, Francisco José Alcaraz, que sigue en el negocio del cuero cabelludo pero tomándole el pelo a la gente en lugar de que esta lo conserve, nos va a obsequiar con otra manifestación en la que, según parece ser, de momento no va a participar Rajoy, pero si el defensor y admirador de la “obra” de Franco, Jaime Mayor Oreja. Expectantes e intrigados nos tiene a todos los españoles. Todos nos estamos preguntando de que irá esta vez, si contra el Gobierno, lo más probable, o contra la subida de los precios. Esto último es menos posible por que con lo que Alcaraz y su señora perciben mensualmente del erario público, no en concepto de cobro por jubilación, si no por “arrearle” de vez en cuando al Gobierno, no creo que tenga muchos problemas para llegar a fin de mes. Eso de ser un contestatario no siempre resulta perjudicial.
Pero hay una cosa que me ha dejado sorprendido: ¡Me he enterado de que Alcaraz ha escrito un libro! ¡Fantástico! Este señor ha pasado de vendedor de crecepelos a escritor, no, si ya se le nota, no hay más que ver como se expresa, que vocabulario tan amplio tiene, ¡como conoce las palabras! Esas frases de “Zapatero, traidor”, “Rendición, no” y otras frases tan “extensas” como estas, nos dan la medida de su capacidad intelectual. Este señor no me cabe la menor duda de que en sus tiempos mozos estuvo muy familiarizado con las letras. Con las letras de cambio, claro.
La era de Cervantes, ya pasó a la historia. Su obra Don Quijote de la Mancha, ya es una pieza de museo desde que Alcaraz ha publicado su libro.
El libro de cabecera es el libro de Alcaraz y los coleccionables se concretan en los libros de Aznar que escribe uno cada semana, al igual que las antiguas novelas por entregas, o los tebeos de ”Roberto Alcázar y Pedrín”, “El Guerrero del Antifaz” o “El Capitán Trueno”, entre otros. Todo empezó con el ilustre “Manco de Lepanto” y sigue con Alcaraz y Aznar, que de “mancos” no tienen nada, todo lo contrario, tienen dos buenas manos que utilizan muy bien a la hora de meterse más y más dinero en el bolsillo. Es de esperar que sepan ser generosos con sus “escribas”, con sus “negros”. Aunque puesto a elegir entre los libros de estos dos o los de Arguiñano, yo prefiero los de éste último. Todos ellos tienen algo que ver con el chorizo, pero el que mejor lo condimenta es el vasco, los otros dos “choricean” de forma distinta. Hablo de chorizos, siempre desde el punto de vista culinario. Cuidado, no sea usted mal pensado.